domingo, 11 de agosto de 2013

Capi 23 ♡

Esa sensación duró eternamente, por esa noche, al tumbarme sobre la cama, no pude dormir nada. Mantuve los ojos abiertos y miré al techo. Me sentía rara, no me sentía la misma. Sentía como si me faltara algo. Algo, o alguien, a quien echo de menos…
Y nada, que no podía dormir así que cogí una chaqueta, me la puse encima del pijama y salí. Me senté frente al pequeño lago que había frente a la casa, me quité los zapatos y metí los pies en él. Hacía frío. El viento movía ligeramente mi pelo para un lado. Sentía como si hubiera cometido un error, como si tuviera la necesidad de verlo a él en ese momento.

{Narra Harry}

Harry: ey, ¿dónde están Jane y Liam? Esta mañana no los he visto, ¿y _____?
Zayn: esto…
Louis: se han ido.
Harry: ¿Cómo que se han ido?-me empecé a asustar.
Niall: _____ quería aclararse las ideas y se fue de viaje.
Zayn: y Jane y Liam fueron para acompañarla.
Harry: ¡¿QUÉ?! ¡¿CÓMO ES QUE YO NO LO SABÍA?!
Niall: ella quería que no lo supieras…-no sabía que decir.
Harry: ¡MIERDA!-me levanté tirando mi comida al suelo.
Cher: ¡Espera! ¿A dónde vas? ¡Si ni siquiera sabes dónde se ha ido!-tal vez debería haberla escuchado, pero estaba tan enfadado que no hice caso de lo dijo y salí corriendo. Saqué las llaves de mi coche del bolsillo de mi pantalón y entré en el coche. Lo arranqué con fuerza a causa de mi enfado. Iba a mucha velocidad. No sabía a dónde iba, pero tenía que encontrarla, fuera como fuera. Seguí conduciendo. Nada. No podía hacer nada. Salí del coche más enfadado que nunca. Cerré la puerta con fuerza y me tiré al suelo. Comencé a gritar. Fui un idiota. Fui a buscarla sin ni la menor idea de dónde estaba. Un completo idiota. Respiré hondo, cogí las llaves, me levanté, volví a subir al coche y comencé a conducir de nuevo. Llevaba varias horas conduciendo como tonto. Se hacía de noche y a penas veía nada. Se hacía muy tarde. Me empezó a entrar sueño. Mis ojos comenzaron a entrecerrarse. No podía seguir conduciendo así que aparqué el coche apartándolo de la carretera. Saqué las llaves y las guardé en mi bolsillo. Estaba muy cansado, me acomodé en los asientos de atrás. Tenía tanto sueño que mis ojos fueron cerrándose poco a poco y no tardé en dormirme, a pesar del frío que hiciera y yo llevara manga corta, y que en ese coche no se dormía demasiado bien.
Oh dios, dormí fatal en ese coche. Me dolía la espalda. Apenas pude dormir nada. Además no hacía más que pensar en _____, y en que fue un error ir hasta ahí pensando que tenía alguna posibilidad de encontrarla. Y no solo tenía sueño, también estaba muerto de hambre. O había comido nada desde le día anterior. Y nada, no tenía ninguna gana, pero volví a ponerme al volante y arranqué el coche. Aunque sinceramente, no sabía dónde estaba, me había perdido completamente. Igual empecé a conducir, intentando volver por el mismo camino por el que fui. Conducía por medio de la carretera cuando encontré un pequeño camino que no había visto antes. Así me encogí de hombros y dije: “¿Qué cojones?”, y me fui por ese camino. Supongo que algo de esperanza me quedaba todavía.
Aparqué el coche y salí cerrando la puerta. “¿Pero ahora que hago? ¿Llamar a cada una de las casas haber si hay una rubia llamada ______?” Pensé. No podía ser tan fácil, o sí. Entonces vi a una chica salir cruzando la puerta. Llevaba gafas de sol y no la pude reconocer bien, pero era ella. Era la hermosa rubia que yo estaba buscando. Tenía que ser ella. Me acerqué a ella con entusiasmo. Estaba parado ante ella. Tenía mirada la mirada baja así que todavía no me había reconocido. Le quité las gafas, lo que hizo que levantara la mirada para ver quién era. Su expresión al verme fue de sorpresa, evidentemente. Abrió los ojos y la boca sorprendida. Pero no el buen sentido, cómo no. Al parecer no era la primera persona que quería ver en ese momento, más bien era la última. Esperaba una respuesta por mi parte.
__: ¡habla! ¿Qué haces aquí?-estaba enfadada.
Harry: no lo sé…
__: ¡¿Cómo que no lo sabes?!
Harry: joder, que yo no tenían ni puta idea de que tenías ido porque no me lo quisiste decir, y si he pasado la noche en ese puto coche por estar buscándote hasta encontrarte no lo hice para luego dar por culo.
__: ¿has dormido en ese coche?
Harry: ¡Joder que es no es el caso!
__: ¡¿Y cuál es?!
Harry: ¡¿crees que iba a dejar y no hacer nada?!-ella no dijo nada, tan solo soltó un largo suspiro.
__: aún no has contestado a mi pregunta, ¿para qué has venido?
Harry: porque… necesito tenerte cerca…-entonces se le iluminaron los ojos, no tenía palabras ante mi respuesta.
__: ¿Cómo…?
Harry: ¿estás…llorando?-me acerqué más a ella para fijarme, pero se dio la vuelta bruscamente impidiendo que lo hiciera, y negando que estaba llorando, mientras se limpiaba la cara intentando ocultarlo.
Harry: ¿quieres… que me valla…?-puse mi mano en su hombro. Ella agarró mi mano, y la apartó de su hombro. Su delicada mano estaba agarrada  la mía. Ella fue soltándose de mí lentamente, y se fue volviendo a entrar en la casa.
Harry: te olvidad las…-se había ido-gafas…

Mientras conducía de vuelta a Londres me acordé de algo que me dijo Jane una vez:
“_____ no es una sensiblera, probablemente no la hayas visto llorar nunca, porque ella no llora por cualquier estupidez, créeme. Así que recuerda muy bien esto: si alguna vez, llora por ti, es que le importas, mucho, pero mucho más de lo que piensas. Que NUNCA se te olvide eso.”
Estaba llorando. Yo la vi llorar. Lloraba… ¿por mí? Entonces yo… ¿le importo?...

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